Cita del Reportaje en el País semanal: 26/07/2009 –

Cuatro millones de parados y subiendo. Negocios que cierran. La amenaza del ERE. Un déficit público que se acerca a récords históricos. El bombardeo de malas noticias es constante desde hace meses. Pero no todo son nubarrones. Aparece algún claro si uno se para un rato a pensar. Muchas de las más importantes empresas han nacido en tiempos de recesión. El medio ambiente agradece el descenso de la producción. Bajan los divorcios y crecen las reconciliaciones. Los talleres de reparación vuelven a llenarse. Sube la natalidad. Las rebajas duran todo el año. Los precios de la vivienda empiezan a ajustarse. Le ofrecemos una ración de optimismo: 25 maneras de atisbar algún resquicio de luz en estos días oscuros.

1 Natalidad al alza

La natalidad, ¡por fin!, ha dado una alegría y en 2008 alcanzó en España la media de 1,46 hijos por mujer, una cifra a la que no se llegaba desde 1990. Según los estudios del Instituto Nacional de Estadística (INE) hay que agradecérselo principalmente a la inmigración, pero también es cierto que mientras en 2007 todo el crecimiento de los nacimientos se adjudicó a madres extranjeras, en 2008 casi el 50% correspondió a españolas. Los expertos no se atreven a augurar un futuro ilusionante -la crisis aprieta y las inmigrantes pronto adoptan los hábitos del país en el que viven, y la natalidad no es una excepción-, pero sí se lanzan a afirmar que es más tema de conciliación que de economía. Y si no, miremos a Francia, que, a base de una política familiar de ayudas, ha conseguido impulsar los nacimientos hasta el 2,1, el dato más alto de la Unión Europea. Esta cifra asegura el reemplazo generacional necesario para seguir soñando con el estado de bienestar. Ninguna tontería para países en los que, como el nuestro, la población dependiente crecerá en los próximos años.

2 Diseñar una nueva época

Inevitablemente, los supervivientes del naufragio deberán reinventarse. Y de supervivencia saben los clásicos del diseño: objetos a los que cuesta calcular la edad. Pero pocos lo logran. Si es difícil reducir a lo esencial, más complicado resulta decidir qué se puede añadir. Giulio Cappellini, desde sus cinco empresas, o Rolf Fehlbaum, desde Vitra, tienen claro que la pluralidad y el mestizaje dibujarán el nuevo diseño. Pero esos atributos no pueden asociarse al todo vale. La receta llega de lo desconocido. Lo nuevo está en otra parte. Moroso apuesta por la India. Su butaca Binta, de Philippe Bestenheider (arriba), está inspirada en pieles de animales salvajes. Vitra ha lanzado la silla Vegetal, que logra ser escueta sin ser contenida. Y Cappellini lanza una cornamenta como respaldo en la silla Antler del estudio Nendo. ¿Puede ser la crisis un momento oportuno para arriesgar? El mejor diseño deberá intentarlo con libertad. P Anatxu Zabalbeascoa

3 Fieles en la adversidad

Rondan los 40 y, después de una decena de años casados y una separación anunciada, el amor ha ido regresando al ritmo de la coyuntura económica. Romper se volvió un callejón sin salida para él: alquilar otro piso y pagar manutención era inviable; volver a Canarias, con su familia, lo alejaría de su hija. La pareja acordó que seguirían viviendo juntos mientras el Euríbor lo exigiera. Y la reconciliación fue abriéndose paso. Hoy, aunque su amor no brille como una supernova, vuelven a ser pareja. Dice la sexóloga y socióloga Dolores Salinas que cuando lo material nos falla, buscamos refugio en los valores más sólidos, en las personas. Alberto Rubio, de la empresa Separacionline, que tramita divorcios por Internet, prefiere otra mirada: “Más que darse una segunda oportunidad, se ven obligados a convivir por la situación económica”. En 2007 bajó por primera vez -un 10% – el número de separaciones y divorcios en España, según el Consejo General del Poder Judicial. En 2008, la caída rondó el 8%

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